Cuando sufrimos una intervención quirúrgica o una lesión profunda, el cuerpo pone en marcha un complejo mecanismo de reparación. Sin embargo, en ocasiones, este proceso de cicatrización no se desarrolla de forma óptima, dando lugar a cicatrices retráctiles o queloides. Más allá de la preocupación estética, estas marcas pueden generar dolor, tirantez y una limitación funcional que afecta el movimiento cotidiano.
En Sanipies, nuestra unidad de Fisioterapia en Madrid aborda estas lesiones desde una perspectiva terapéutica profunda. A menudo se piensa que para tratar una cicatriz compleja es indispensable el uso de aparatología de alta gama o láseres; sin embargo, la evidencia clínica demuestra que la terapia manual especializada es una de las herramientas más potentes para devolver la elasticidad y funcionalidad al tejido dañado.
Comprendiendo la diferencia: Queloides vs. Cicatrices retráctiles
Para entender cómo ayuda la fisioterapia, primero debemos identificar a qué nos enfrentamos. Una cicatriz queloide es aquella que crece de forma desproporcionada, extendiéndose más allá de los límites de la herida original debido a una sobreproducción de colágeno.
Por otro lado, las cicatrices retráctiles son aquellas que «tiran» del tejido circundante. Son frecuentes tras quemaduras o cirugías cerca de articulaciones. Estas cicatrices acortan el tejido y pueden llegar a impedir que una persona estire completamente un brazo, una pierna o el cuello, comprometiendo seriamente su calidad de vida.
El abordaje de la fisioterapia sin maquinaria: La importancia del tacto
En el tratamiento de cicatrices, las manos del fisioterapeuta son insustituibles. El objetivo principal no es solo mejorar el aspecto visual, sino trabajar sobre las adherencias en las capas profundas de la piel y la fascia. Estos son los pilares de nuestro tratamiento manual:
Movilización del tejido y liberación miofascial
Las cicatrices no solo afectan a la epidermis (la capa visible). A menudo, el tejido cicatricial se «pega» a los músculos y tendones subyacentes. Mediante técnicas de inducción miofascial y deslizamientos transversales profundos, el fisioterapeuta trabaja para romper esas adherencias mecánicamente. Esto permite que las diferentes capas de tejido vuelvan a deslizarse entre sí correctamente.
Técnica de fricción profunda
A través de maniobras específicas como el masaje transverso profundo, se busca reorganizar las fibras de colágeno que se han depositado de forma caótica en el queloide. Al aplicar una presión controlada y rítmica, estimulamos la revascularización de la zona, lo que ayuda a ablandar el tejido endurecido y reducir esa sensación de «nudo» o bulto.
Estiramientos analíticos y automasaje guiado
El tratamiento en clínica se complementa con el diseño de una pauta de ejercicios y estiramientos que el paciente debe realizar. No se trata de estirar de cualquier forma, sino de aplicar tensión en vectores específicos para contrarrestar la fuerza de retracción de la cicatriz. Esto es vital para recuperar el rango de movimiento perdido.
Beneficios de tratar tu cicatriz con terapia manual
Optar por un tratamiento manual especializado en Sanipies ofrece ventajas que la tecnología por sí sola no puede replicar:
- Evaluación en tiempo real: El fisioterapeuta percibe a través del tacto dónde está la mayor restricción y ajusta la presión y la dirección de la técnica instantáneamente.
- Reducción del dolor y la hipersensibilidad: Muchas cicatrices queloides son dolorosas o causan picor. La terapia manual ayuda a desensibilizar las terminaciones nerviosas atrapadas en el tejido fibroso.
- Mejora de la circulación linfática: El masaje terapéutico favorece el drenaje de la zona, reduciendo la inflamación que suele acompañar a las cicatrices activas.
¿Cuándo es el momento de empezar el tratamiento?
La prevención es clave. No es necesario esperar a que la cicatriz sea antigua o esté totalmente endurecida para acudir a fisioterapia. Una vez que la herida está cerrada y los puntos han sido retirados, el trabajo manual preventivo puede evitar que una cicatriz normal se convierta en una retráctil o queloide. No obstante, incluso en cicatrices de larga evolución, la fisioterapia puede lograr mejoras significativas en la flexibilidad y el alivio de la tensión.
Más allá de la superficie
En Sanipies, entendemos que cada cicatriz cuenta una historia, pero no tiene por qué ser una historia de dolor o limitación. Nuestro enfoque en fisioterapia manual busca devolverte la libertad de movimiento, tratando el tejido desde dentro hacia fuera sin depender exclusivamente de agentes externos o maquinaria.¿Sientes que tu cicatriz limita tus movimientos o te genera molestias constantes? Nuestro equipo de fisioterapeutas en Madrid puede realizar una valoración detallada de tu tejido para diseñar un plan de tratamiento manual a tu medida. ¿Te gustaría que evaluáramos tu caso para ayudarte a recuperar la elasticidad de tu piel?